Soluciones

La AbE, al igual que otros enfoques, también busca la conservación de la naturaleza, pero además vincula elementos de la conservación y restauración a través del desarrollo socioeconómico sostenible, buscando responder al cambio climático específicamente.

Conservación de suelos

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Bosques de ribera

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Áreas protegidas

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Corredores biológicos

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Sistemas agroforestales en terrenos agrícolas

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Humedales costeros y manglares

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Restauración de áreas de recarga hídrica

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Solución: Conservación de suelos

La conservación de suelos consiste en la implementación de un conjunto de acciones para evitar la erosión (pérdida) del suelo o la degradación de sus propiedades físicas o químicas. Llevar a cabo estas medidas es muy importante, considerando que el suelo es un recurso natural no renovable, por lo cual resulta difícil y costoso recuperarlo o mejorar sus propiedades después de haber sido erosionado o deteriorado física o químicamente.

Algunas prácticas de conservación de suelos son:

  • Trazado de curvas a nivel.
  • Establecimiento de barreras vivas.
  • Acequias o zanjas a nivel para captar agua.
  • Acequias o zanjas a desnivel para drenar el exceso de agua de lluvia.
  • Barreras muertas de piedra para controlar la erosión.
  • Diques de piedra y postes para eliminar cárcavas.
  • Formación de terrazas para reducir la erosión.
  • Aumento de  cambios en los patrones de lluvias.
  • Cambios en temperaturas máximas y mínimas.
  • Cambios en los patrones de precipitación.

Estas amenazas afectarán el rendimiento de cultivos básicos, lo cual genera presión sobre zonas no agrícolas, es decir, se buscará producir en zonas donde anteriormente no se producía, poniendo en riesgo el funcionamiento de los bosques y el suelo.

Las prácticas de conservación de suelos mejoran la resiliencia de los sistemas agrícolas ante la sequía, pues al fomentar la labranza mínima, la conservación de la materia orgánica, la cobertura del suelo y la integración del componente arbóreo, se contribuye a mantener la humedad en el suelo, también mediante la gestión del suelo se puede planificar las  acciones preventivas necesarias ante la escasez hídrica.

Para saber más descarga:
Conservación de suelos en las cuencas de los ríos Sumpul, Goascorán, Coatán y Cahoacán en Mesoamérica
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El suelo juega un rol importante para la AbE ya que brinda servicios ecosistémicos de regulación como la escorrentía, infiltración de agua, protección contra deslaves, control de la erosión y sedimentación.

A nivel de finca, se pueden obtener beneficios como: mejora de la fertilidad, regulación de la acidez, conservación de la estructura del suelo, incremento o mantenimiento de la materia orgánica, incremento de la actividad de microorganismos y mesofauna (insectos, lombrices, etc.) benéficos.

También, los suelos bien manejados y conservados tienen la capacidad de capturar carbono, en lugar de ser una fuente de emisión. Esto significa que es un recurso importante para la mitigación de gases de efecto invernadero.

Se han implementado SAF de café con agricultores de México (Cuenca del Río Cahoacán) con el fin de mejorar la productividad y rehabilitar áreas degradadas en sistemas agrícolas

A través de esta práctica se ha promovido la rehabilitación de áreas degradas en los sistemas agrícolas y agroforestales, aumentar la productividad y el fomento de la apropiación local del manejo de sus recursos.

Solución: Sistemas agroforestales en terrenos agrícolas

Un Sistema Agroforestal (SAF) es un agroecosistema, que incluye un conjunto de técnicas de uso y manejo de la tierra las cuales implican la combinación de árboles con cultivos agrícolas (anuales y/o perennes), con animales o con ambos a la vez (Mosquera-Losada et al., 2015).

Esta solución contribuye a la conservación del suelo mediante la incorporación de árboles frutales y maderables en los límites de las parcelas para mejorar la productividad y reducir los impactos negativos de la producción agrícola intensiva. En el manejo adecuado de los SAF, se prioriza las áreas de recarga hídrica, y luego, a las áreas con mayor conectividad.

Los SAF no solo puede ser una solución funcional local al problema alimentario y de producción de otros bienes y servicios, sino que en la práctica es una solución a los problemas de áreas degradadas por su función como regulador y protector del medioambiente.

  • Sequías.
  • Cambios en los patrones de lluvias.
  • Erosión del suelo.
  • Deslizamientos.

Los SAF responden de manera positiva ante las sequías, pues con este sistema se retiene mayor cantidad de humedad en el suelo. Por otra parte, se evitan deslizamientos en épocas de exceso de lluvia en cultivos en ladera.

  • Conservación del agua al favorecer la infiltración y reducir la escorrentía superficial.
  • Mantenimiento de la fertilidad del suelo por fijación de nitrógeno y reciclaje de nutrientes.
  • Diversificación de las fuentes de ingresos.
  • Reducción de la erosión.
  • Captura de carbono en suelos y biomasa.
  • Conservación de la biodiversidad en paisajes fragmentados.

Además, los SAF contribuyen a la seguridad y soberanía alimentaria porque permiten producir alimentos y otros bienes y servicios en una agricultura adaptada a las necesidades locales. Estos servicios complementan los productos que los SAF proveen para uso comercial o familiar ej. leña, madera, frutos.

Bienes y servicios ambientales de los sistemas agroforestales

Bienes ambientales
Servicios ambientales
Alimentos (producción agrícola)
Captación hídrica
Madera y leña
Reciclaje de nutrientes
Forrajes
Producción y formación de suelo
Plantas medicinales
Control de inundaciones
Frutas de consumo
Retención de sedimentos
Semillas
Hábitats para avifauna
Fauna silvestre (biodiversidad)
Regulación del microclima
Recursos genéticos (biodiversidad)
Fijación de dióxido carbono atmosférico
Agua para uso doméstico y riego
Fijación de nitrógeno atmosférico (AFN)
Material para propagación (estacas)
Dispersión de semillas
Materiales de construcción
Belleza escénica
Ingresos monetarios
Protección de cuencas

Se han implementado SAF de café con agricultores de México (Cuenca del Río Cahoacán) con el fin de mejorar la productividad y rehabilitar áreas degradadas en sistemas agrícolas

A través de esta práctica se ha promovido la rehabilitación de áreas degradas en los sistemas agrícolas y agroforestales, aumentar la productividad y el fomento de la apropiación local del manejo de sus recursos.

Solución: Humedales costeros y manglares

Los humedales costeros son ecosistemas en los que entran en contacto, en mayor o menor medida, el agua de origen continental con el agua marina. Son un elemento vital en las áreas costeras, ya que son valorados por razones ecológicas, económicas y culturales.

Los manglares son un tipo de humedal costero ubicado en las zonas tropicales del mundo. El mangle es una comunidad compuesta por árboles y arbustos adaptados a ciertos rangos de salinidad y a suelos fangosos con alto contenido de materia orgánica (SINAC, 2013).

Estos ecosistemas son una barrera natural que protege a las comunidades costeras de eventos climáticos extremos tales como huracanes e inundaciones, estabilizan las costas y reducen la erosión del suelo.

  • Aumento del nivel del mar.
  • Cambios en temperaturas máximas y mínimas.
  • Huracanes.

Los ecosistemas de manglar suponen un recurso esencial para los medios de vida de las comunidades costeras y pueden ayudar a reducir los riesgos. Ante huracanes y marejadas, los manglares representan una barrera física contra la incursión del océano.

Estos humedales son fundamentales para la producción pesquera, ya que son zonas de alimentación y reproducción de muchas especies de crustáceos y peces, muchos de los cuales además de su importancia ecológica tienen una alta importancia económica y cultural para la población (SINAC, 2013). Su provisión de servicios permite actividades productivas de relevancia socioeconómica para otros sectores como la el turismo y la agricultura y la ganadería.

Además, los manglares pueden ayudar a reducir los riesgos de la franja costera, funcionan como reguladores fundamentales del flujo del agua y otros ciclos biogeoquímicos, nutrientes, minerales, contaminantes, y protege a los ecosistemas terrestres.

Acciones de conservación y gestión sostenible de manglares, se han puesto en marcha en El Salvador (parte baja de la Cuenca del río Paz, manglar de Garita Palmera) y en México (Cuenca del Cahoacán, humedal de Gancho Murillo).

Solución: Restauración de áreas de recarga hídrica

Proteger y gestionar apropiadamente las áreas de recarga, garantiza que el agua se infiltre a través del suelo. Esta agua se acumula llenando los poros del suelo y el subsuelo hasta encontrar una capa impermeable en la que se acumula formando un acuífero subterráneo (un acuífero es una capa permeable en el subsuelo – de rocas y otros materiales desagregados – que almacena pero también permite el flujo de agua).

La recarga hídrica es el proceso por el cual se incorpora agua a un acuífero. El agua que alimenta el acuífero proviene principalmente de la infiltración de la lluvia y las aguas superficiales, pero también puede provenir de otro acuífero.

Para proteger las zonas de recarga hídrica (lagos, lagunas, pantanos, ríos, arroyos, nacientes y zonas adyacentes) y mantener sus servicios ecosistémicos es necesario restaurar o mantener la cobertura forestal mediante la reforestación, incluyendo plantaciones forestales de zonas aledañas y brindando un manejo de regeneración natural, así como prácticas tradicionales.

Algunas medidas para la gestión de estas zonas son:

  • Delimitación y protección de la zona de recarga hídrica.
  • Protección de manantiales (nacientes de agua).
  • Restauración y reforestación de zonas de recarga.
  • Restauración y reforestación de riberas.
  • Conservación de suelos.
  • Cambios en temperaturas máximas y mínimas.
  • Sequía.
  • Escasez de agua.
  • Inundaciones.

Debido al cambio climático se prevén una serie de impactos directos e indirectos sobre las zonas de recarga hídrica y los acuíferos como: alteración en los niveles de agua superficial y de recarga en los acuíferos, mayor tasa de evaporación del agua, reducción del transporte de agua y filtración de contaminantes entre otros.

Para saber más descarga:
Las aguas subterráneas y la Adaptación Basada en Ecosistemas.
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  • Los acuíferos proveen un suministro seguro y rentable del agua para el consumo humano, las actividades agropecuarias y los ecosistemas acuáticos.
  • Las zonas de recarga en los bosques previenen la erosión y reducen los riesgos de inundaciones.
  • Los acuíferos almacenan agua durante los periodos lluviosos y la liberan lentamente en los periodos secos o de estiaje.
  • Las zonas de recarga ayudan en la purificación del agua que pasa a través del suelo.
  • Reducen del riesgo a desastres relacionados con el agua, ya sea por su exceso o déficit.
  • Reducción de la vulnerabilidad en las comunidades beneficiarias ante eventos de variabilidad climática
  • Aumento de la capacidad de las comunidades rurales para salvaguardar el acceso sostenible al agua, en cantidad y calidad, adecuada para los medios de vida, el bienestar humano y el desarrollo socio-económico.

El agua subterránea es una fuente muy importante para el consumo humano y la irrigación de cultivos, representa la mayor reserva a nivel mundial de agua potable. Por lo tanto, es determinante para enfrentar el impacto del cambio climático, especialmente las amenazas de la sequía.

Ante este escenario, gestionar apropiadamente las áreas de recarga y fuentes de agua superficial como ríos y lagos, se vuelve fundamental para garantizar la provisión de agua en el futuro (D’Elía et al., 2018).

Solución: Bosques de ribera

Un bosque de ribera, ripario o de galería, es un área que se encuentra junto o directamente influenciada por un cuerpo de agua, son comunidades bióticas que viven a ambos lados de los ríos, quebradas, lagos e incluso algunos humedales. Estos ecosistemas al ser considerados como zonas de transición entre los sistemas fluviales y terrestres representan un mosaico inusual de diversidad, comunidades, hábitats y ambientes, lo que contribuye a enriquecer los paisajes (Scholz and Morera, 2016).

Algunas técnicas que se utilizan en la gestión de áreas riparias son:

  • Introducción de especies nativas.
  • Lluvia de semillas.
  • Siembra de semillas.
  • Perchas artificiales.
  • Refugios artificiales.
  • Adición de hojarasca y abonos verdes.
  • Obras de conservación de suelo.
  • Control de erosión por estacas.
  • Control de especies invasoras.
  • Sequía.
  • Escasez de agua.
  • Cambios en temperaturas máximas y mínimas.

Sin la protección de la cubierta boscosa riparia, y por el acelerado efecto del cambio climático tanto el agua como los suelos están expuestos a los rigores del clima tropical, los que pueden ocasionar la rápida erosión del suelo y sedimentación de los cauces.

Ante las amenazas por sequías, las áreas ribereñas contribuyen al aprovisionamiento de agua, pues estos sistemas influyen en diversos procesos y funciones sobre los sistemas fluviales.

  • Interceptan las lluvias para contribuir en la provisión de agua en calidad y cantidad.
  • Contribuyen en la regulación de microclimas para evitar la evaporación del agua.
  • Brinda protección al suelo y evita deslizamientos.
  • Provisión de materia orgánica y captura de carbono.
  • Provisión de refugio y alimento a muchas especies durante la época seca.
  • Contribuyen a mitigar los desastres naturales.
  • Reciclaje de nutrientes para mantener la vegetación y enriquecen los suelos.

La protección de los bosques ribereños y su restauración ecológica, están fuertemente asociados con la mantención de proveer abundantes servicios ecosistémicos de alta calidad, y además ser importantes componentes a escala de paisaje.

El manejo del bosque ribereño es muy importante para asegurar los servicios ecosistémicos y sus beneficios a las personas, especialmente en la provisión de agua. La extracción de madera y el cambio de uso del suelo a sistemas ganaderos, agrícolas y el crecimiento de áreas urbanas son las principales actividades que afectan o reemplazan los bosques riparios.

Solución: Áreas protegidas

De acuerdo con el Convenio de Diversidad Biológica, las áreas protegidas (AP) son áreas geográficamente delimitadas que están designadas, reguladas y gestionadas para lograr objetivos específicos de conservación. Estas áreas son esenciales para conservar la biodiversidad natural y cultural y brindan bienes y servicios ambientales esenciales tanto para la mitigación como para la adaptación al cambio climático.

  • El IPCC (2007) ha puesto en manifiesto el papel de la protección y la gestión de los bosques en términos de limitación de los impactos climáticos, indica que alrededor del 65% del potencial de mitigación total se encuentra en los trópicos y que alrededor del 50% del total podría lograrse mediante la reducción de las emisiones de deforestación.
  • En relación con la adaptación, las áreas protegidas pueden establecerse para conservar ecosistemas terrestres, costeros o marinos. Su establecimiento (en áreas nuevas) o gestión (de las existentes) responde a una planeamiento estratégico nacional y se amparan por el marco legal nacional e internacional.

Es importante recalcar que las AP por sí mismas no resuelven los problemas generados por las amenazas climáticas, es necesario complementar las acciones con los planes de gestión integrada de los recursos hídricos, planes gestión, conservación y/o restauración de cuencas y el manejo apropiado de zonas aledañas a las AP.

  • Inundaciones.
  • Cambios en los patrones de precipitación.
  • Deslizamientos.
  • Marejadas y huracanes.
  • Sequías.
  • Incendios forestales.

Las áreas protegidas mejoran la resiliencia de los ecosistemas y el aprovisionamiento de servicios ecosistémicos esenciales como control de la erosión, estabilización de la playa y retención de agua; favorecen una gestión sostenible de los pastizales y de las praderas y aumentan la resiliencia a la sequía y las inundaciones.

Las áreas protegidas han sido ampliamente reconocidas como parte de las estrategias prácticas para mitigación y adaptación por parte de los gobiernos y organismos intergubernamentales. Ante diferentes amenazas del cambio climático, las áreas protegidas en diferentes ecosistemas suponen beneficios importantes.

Amenaza
Beneficios obtenidos
Ejemplos
Inundaciones, precipitaciones erráticas
  • Provee espacio para el desagüe del agua de inundación.
  • Absorbe y reduce el flujo de agua.
  • Provee espacio para el desagüe del agua de inundación.
  • Absorbe y reduce el flujo de agua.
Madera y leña
Reciclaje de nutrientes
Forrajes
Producción y formación de suelo
Plantas medicinales
Control de inundaciones
Frutas de consumo
Retención de sedimentos
Semillas
Hábitats para avifauna

Se han implementado SAF de café con agricultores de México (Cuenca del Río Cahoacán) con el fin de mejorar la productividad y rehabilitar áreas degradadas en sistemas agrícolas

A través de esta práctica se ha promovido la rehabilitación de áreas degradas en los sistemas agrícolas y agroforestales, aumentar la productividad y el fomento de la apropiación local del manejo de sus recursos.

Solución: Corredores biológicos

Los corredores biológicos (CB) son territorios continentales, marino-costeros o insulares delimitados cuyo fin primordial es proporcionar conectividad entre áreas protegidas, así como entre paisajes, ecosistemas y hábitats, naturales o modificados sean rurales o urbanos para asegurar el mantenimiento de la biodiversidad y los procesos ecológicos (SINAC, 2018). Los CB, además, proporcionan espacios de concertación social para promover la inversión en la conservación y uso sostenible de la biodiversidad.

  • Establecer y gestionar los corredores biológicos existentes es una medida de adaptación.
  • Ajustar (cambiar diseño o ampliar) la extensión de los corredores biológicos actuales es clave para asegurar el hábitat y la distribución de especies en el futuro.
  • Cambios en temperaturas máximas y mínimas.
  • Cambios de los patrones de precipitación.
  • Deslizamientos.

Los corredores biológicos ayudan a conectar las áreas protegidas, de manera que las especies se pueden movilizar de un sitio a otro. Ante los incrementos de temperatura y cambios en los patrones de lluvia, se prevé que las áreas de bosque sufran variaciones y por ende los CB requerirán modificaciones en su extensión y trayectoria.

La implementación de los corredores biológicos:

  • Fortalece las áreas protegidas y su gestión.
  • Promueve el mantenimiento de los servicios ecosistémicos.
  • Apoya la realización de actividades productivas y medios de vida
  • Facilita la articulación con otros sectores.
  • Fortalece los modelos de participación ciudadana y gobernanza.

Algunos estudios han identificado las áreas donde las especies se podrán mantener en el futuro y las rutas de conectividad basadas en el clima, para lo cual se han considerado los movimientos de los bosques con respecto al variaciones climáticas y cómo las especies se moverán con ellos.

Según estudios en la región Mesoamericana, las áreas protegidas que más se benefician con los CB tienen rangos de altitud bajos, localizadas en tierras altas y temperaturas más bajas (Imbach et al., 2013).

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